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CAZA

El origen de la caza es casi tan antiguo como la existencia del humano en lo que fue la prehistoria e historia. Se considera que los primeros grupos humanos utilizaron un sistema de caza, pesca y recolección el cual fue muy eficiente para garantizar el poblamiento del planeta. Se estima que más del 80 % de los grupos humanos en la actualidad son herederos de este modo de producción basado en el desarrollo de incipientes tecnologías y técnicas primitivas de recolección, cacería y pesca.
El humano comenzó a cazar para subsistir, y así sigue siendo actualmente en muchas partes del mundo. La caza de subsistencia es aquella actividad que se realiza con la finalidad de obtener proteína animal o subproductos de caza para satisfacer las necesidades de grupos humanos ligados a zonas rurales donde la disponibilidad de especies cinegéticas es alta.

PERMISOS DE CAZA

PERMISOS DE CAZA
Desde 15 de Abril tendremos los permisos de CAZA y los planos de lugares habilitados en la Provincia de Buenos Aires, cuales estarán a disposicion de nuestro asociados. Pueden pasar por la secretaria para adquirirlos.
El permiso se vende unicamente a los socios, por la disposicion de FECADE.
Telefono de la secretaria 4208-5506

MUNICIONES

MUNICIÓNES
En cuanto al uso de las armas de fuego debemos considerar que si se trataba de piezas chicas como martináceas y mamíferos pequeños demás esta decir que lo primero que aconteció fue el cambio de la munición empleada.
El uso militar ya desarrollado mediante las llaves de chispa, de estas armas aconsejaba proyectiles de gran masa física, por lo general eran esferas de unos 9, 11, 15, 19 mm de diámetro. Estas esferas estaban nomencladas históricamente como la cantidad de ellas que podían contenerse en una unidad de peso.
Por ejemplo, el calibre de las armas estaba establecido por el peso de la munición utilizada. Al decir, 16 en libra, nos indicaba que era esa la cantidad de esferas que contenía una libra, también debemos decir que una libra contenía 16 onzas . La deducción actual es que esas esferas dado el peso especifico del plomo y la unidad de peso utilizada determinaba el uso de una esfera de 18,5 mm de diámetro y de un peso de 28,75 gramos (una onza). Al decir en esa época un calibre de a 19 en libra estábamos en uso de un calibre menor dado que esa era la cantidad de esferas contenidas en un saco que pesaba una libra es decir un peso de la esfera de 24, 21 gramos . Debemos tener en cuenta que la precisión de estas medidas debía ser relativa dado los métodos de fabricación de los siglos XVII y XIX. Estas municiones se empleaban tanto en armas de puño como de hombro accionadas por mecanismos de chispa.
Ahora bien, aun hoy, por analogía y costumbre, esa es la manera en que nomenclamos en nuestro mundo occidental y en forma indirecta el calibre de las escopetas. Históricamente, cuando decimos que una escopeta es del 12 estamos diciendo que esa es la cantidad de esferas que pueden estar contenidas en una unidad de peso que era originariamente una libra inglesa ( 453 gramos ). Esa nomenclatura arrojaba el calibre aproximado de una escopeta de 18,5 mm de diámetro de cañón. He aquí el comienzo del patrón utilizado en escopetas.
Siempre teniendo en cuenta que el presente trabajo esta establecido en el marco de la caza menor en la provincia de BUENOS AIRES y que el arma a utilizar es una escopeta, diremos genéricamente que de acuerdo a las especies comprendidas en la caza permitida en temporada la caza se efectuará siempre con cartuchos cargados con perdigones.
Las escopetas tienen diámetros interiores de cañón que indican el calibre. Son solo cinco. El origen de la manera de indicar el calibre, casi seguro fue en Inglaterra como hemos dicho, y, se refiere el número de esferas de aquel diámetro que entrarían en una libra ( 454 gramos ). Por ejemplo el calibre más común: el número 12 le corresponde un diámetro aproximado de cañón de 18,5 milímetros . El número 16: 17 mm . El número 20: 15,6 mm . El número 28: 13,98 mm . El calibre 0.41: 10,4 mm . En las escopetas el diámetro exacto de sus cañones no es tan importante como en las armas con estrías.
La munición de las escopetas a utilizar es el cartucho con perdigones. Todos son de fuego central, con anillo, El cuerpo esta hecho por lo general en dos secciones. La punta con anillo contiene el fulminante y es de latón, el resto del cuerpo contiene la pólvora y los perdigones. Este cuerpo generalmente era de cartón o de plástico.
Los perdigones normalizados tienen 17 medidas variando desde el número 12 con un diámetro de 1,27 mm , entrando 2385 por onza ( 28,36 gramos ) (no contiene relación alguna con el llamado calibre 12) hasta el número 2 cuyo diámetro es de 3,81 mm entrando 90 por onza. Hay también toda una serie formada por esferas muchos mayores cuyo diámetro va desde 6,35 mm hasta 8,38 mm . Como el tamaño de los cartuchos en cuanto a su diámetro y longitud estos determinados por el arma utilizada lógicamente entran menos perdigones cuanto estos son de mayor diámetro.
Y respecto a la cantidad de perdigones que componen las distintas cargas de cartuchos transcribiremos la siguiente tabla:
Respecto del alcance de los perdigones disparados con escopeta diremos que por experiencia testeada usando calibre 12/70 en un día fresco y sin viento se han obtenido los siguientes resultados graficados en la siguiente tabla:

CUIDADO DE PERROS

Todo buen cazador es consciente de la importancia y valía de su perro en el desarrollo de la gran mayoría de las actividades venatorias. Su ayuda, fundamental en algunas modalidades, nos brinda la oportunidad de disfrutar de muestras, guías y cobros espectaculares, y de recuperar piezas heridas que sin su colaboración serían pasto de las alimañas en las entrañas del monte. Nuestro perro es, además, un compañero de fatigas, un apoyo en las jornadas mas adversas y un miembro mas de la familia que se merece los mismos cuidados y atenciones. El campo es un medio en el que el perro de caza se desenvuelve perfectamente, pero no está exento de peligros; el cazador debe conocerlos y evitarlos en la medida de lo posible, si aun así nuestro compañero resulta herido es de vital importancia reaccionar con eficacia y rapidez, su salud está en juego y él no va ha poder informarnos de lo que le ocurre. A pie de campo se deben tomar las medidas más urgentes, pero no olvidemos que el veterinario es el único que tratará con rigurosa precisión las dolencias de nuestro perro.
Vacunación
La prevención es el arma fundamental contra las enfermedades más perjudiciales para nuestro perro. Afortunadamente la veterinaria ha avanzado mucho en este campo y muchas de las patologías que no hace demasiado tiempo eran causa de muerte, ahora pueden evitarse gracias a las vacunas.
Es muy importante tener en cuenta que, dependiendo de las áreas de influencia de cada enfermedad y de los brotes temporales que puedan ocasionarse, el calendario de vacunación puede variar. Su veterinario será el más indicado para elaborar el calendario más eficaz apoyándose en los parámetros antes citados.
Es importante recalcar que los planes dependen de la prevalencia de enfermedades, por lo que cada zona y cada Profesional difieren de acuerdo a su criterio en cuanto a tipos de Vacuna y frecuencia, en general son las mismas pero varían en cantidad de dosis totales y frecuencia de aplicación.
Desparasitación
La otra medida de prevención que deberemos aplicar desde los primeros días de vida de nuestro perro es la desparasitación, tanto intestinal o interna (vermes y tenias), como externa (pulgas, garrapatas, insectos y ácaros). La desparasitación deberá efectuarse entre los 15 días y los tres meses de edad y es de vital importancia para que la vacunación estimule correctamente el sistema inmunológico. La desparasitación del adulto debe ser anual.